
Naturaleza y Ocio

En Vestmannaeyjar, cuando cae la noche, ocurre algo que a primera vista parece una locura: recogemos pollos de frailecillo de las calles y, al amanecer, los lanzamos desde los acantilados. Suena cruel… hasta que entiendes por qué ese gesto puede ser la diferencia entre volver al mar o quedarse varados por culpa de la luz artificial.



